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Confidencial · 16 de Julio de 2019. 00:21h.

'Embajadas': ¿qué esperaban?

¿Creían que Exteriores no las controlaría?

'Embajadas': ¿qué esperaban?

Imagen de la oficina de la Generalitat de Catalunya en Bruselas

Las autoridades independentistas de la Generalitat han intentado organizar un escándalo político, acusando al Gobierno del Estado de vigilar sus oficinas del exterior. Al margen de que el asunto no ha tenido, ni mucho menos, el eco mediático que el independentismo esperaba, revela que sus dirigentes siguen cometiendo el mismo error que cometen desde que comenzó el proceso soberanista, y que consiste en pensar que el Estado español les dejaría las manos totalmente libres para actuar.

Fuentes independentistas moderadas reconocen que hay que ser extremadamente ingenuos para amenazar al Estado con abrir en el extranjero oficinas con la principal misión de desprestigiar a ese mismo Estado, y de desgastar su imagen democrática mediante la organización de campañas puestas en marcha con esta finalidad y, al mismo tiempo, pretender que los servicios del Estado permanezcan pasivos ante estas actividades.

Es exactamente el mismo planteamiento que los dirigentes independentistas hicieron cuando comenzó el proceso soberanista: se dedicaron a amenazar al Estado con romperlo, y después empezaron efectivamente a moverse y actuar en esa línea. Cuando Estado reaccionó contra ellos, la sorpresa y el desconcierto fueron totales, ya que esperaban que los poderes estatales no actuasen ante el intento de aplicar un proyecto dirigido a la secesión de una parte de ese Estado.

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2 Comentarios

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#1 XMB, Barcelona, 16/07/2019 - 02:07

Que manía la de decir 'Estat' o 'Estat espanyol' en lugar de España, es parte del adoctrinamiento al que ya nos hemos acostumbrado. (Yo mismo me he dado cuenta que lo he utilizado en alguna conversación con amigos y ahora intento evitar caer en la trampa)

#1.1 El Sifoner, Castelló, 16/07/2019 - 22:06

#1

toda la razón, yo mientras estos ciudadanos sigan por esos caminos, para mí es la CCAA catalana y el catalán en público procuro no hablarlo.