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Confidencial · 27 de Junio de 2019. 00:20h.

Ni revolución ni sonrisas

La peor cara del independentismo

Ni revolución ni sonrisas

Imagen de archivo de una 'estelada'

Estas últimas semanas han coincidido varios hechos que están desgastando, de una manera probablemente irreversible, la imagen del proyeco independentista catalán, que el independentismo había intentado rodear de un talante de pacifismo, espíritu democrático y buen rollo -“la revolución de las sonrisas”-, según reconocen fuentes independentistas.

Se trata de hechos como el acoso y los graves insultos de grupos independentistas en la plaza de Sant Jaume a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a los concejales no favorables al independentismo; la supuesta agresión a una niña de diez años por una profesora en una escuela de Terrassa por pintar una bandera española; la proliferación de intentos de confeccionar listas de ciudadanos, empresas y entidades que apoyan o no el proyecto independentista, y el despectivo comentario (“… la morena, la española esa…”) de la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, Elisenda Paluzie, sobre una periodista cuyas preguntas durante una rueda de prensa no le gustaban.

Las mismas fuentes independentistas admiten que la imagen que estos hechos proporcionan sobre el proyecto del independentismo catalán es muy negativa, y además dan argumentos a quienes acusan a este proyecto de tener características racistas, supremacistas y xenófobas. En este sentido, creen que el perjuicio al independentismo es considerable.

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1 Comentarios

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#1 Ortiz, bcn.España, 27/06/2019 - 11:05

La nación para el nacionalismo no es un espacio político de ciudadanos construido sobre un espacio común heredado, sino el espacio territorial de la etnia, y la etnia; todos los nacionalismo ario, catalán, croata o hutu, todos, son racistas y fascistas. Lo del buen rollo es impostura y simulación.